Voto anticipado

Yurisha Andrade Morales

El voto es el mecanismo que permite la participación de la ciudadanía en la toma de decisiones políticas que permiten determinar, conforme a las normas que establezca la ley, quienes son las personas que reciben el mandato popular de integrar los órganos de representación política y de gobierno. Por la relevancia que reviste como forma para recrear la democracia, es deseable que se provean mecanismos que permitan a todas y todos los ciudadanos participar en los procesos eleccionarios en igualdad de circunstancias expresando en libertad sus preferencias por un partido o candidatura.

Abrir nuevos horizontes y abrevar de experiencias internacionales que permitan encontrar fórmulas que amplíen e igualen nuestros derechos, con independencia del lugar de residencia, situación física u ocupación, constituye un esfuerzo que debe fortalecerse y convertirse en una política transversal de todas las instituciones públicas, tal y como lo demuestra el informe que el miércoles pasado presentó el INE, por el cual se da cuenta  del análisis que dicho organismo realiza sobre las formas de votación anticipada en el mundo y de los mecanismos para instrumentar el voto anticipado en grupos poblacionales de México que tienen calidades específicas.

Sabemos que, en general, hay dos modalidades básicas de voto anticipado: a) en persona, cuando la ciudadana o el ciudadano se presenta en una oficina de la autoridad electoral o en algún recinto habilitado para recibir el voto presencial antes de la jornada general de votación; y b) por correo, cuando el elector recibe la boleta, vota y la remite al organismo electoral para que se contabilice, o bien, lo hace por internet o por mecanismos como el poder legal. Sobre estas modalidades, el INE informó que al menos 14 países en el mundo tienen voto anticipado por internet, 37 tiene regulado el voto por poder cuando alguna persona no está en condiciones físicas de ejercerlo, 59 tienen voto postal, 64 usan urnas móviles que son trasladadas al lugar donde se ubique el elector que lo necesite y 74 regulan centros de votación.

Los avances reportados por el INE podrían materializar modalidades de voto anticipado que permitan que diversos grupos de nuestra sociedad ejerzan a cabalidad sus derechos político electorales y que por ciertas circunstancias o condiciones actualmente no lo pueden hacer, como es el caso de personas adultas mayores que se encuentran en casas de reposo o asilos y tienen limitaciones de movilidad; las y los artistas que suelen tener actividades de trabajo durante los fines de semana y les resulta muy complejo asistir a las casillas; trabajadores del comercio formal en hoteles, restaurantes y supermercados.

En el comercio informal también hay grupos amplios de ciudadanas y ciudadanos que no pueden separarse de sus puestos de trabajo y no votan; personas con algún tipo de discapacidad o enprisión preventiva; militares, marinos, policías de los diversos niveles de gobierno, agentes del ministerio público y personal ministerial y pericial en general; personas dedicadas a las labores de salud; personal de los organismos electorales, por citar algunos ejemplos.

El voto anticipado como parte del sistema electoral mexicano está en estudio, apenas algunas modalidades de voto electrónico por internet y postal para los migrantes, pero es claro que hay muchos grupos que aún no pueden votar.  Esta es otra de las asignaturas pendientes en la que tenemos que sumar esfuerzos, aportaciones y, sobre todo, voluntad política de los legisladores para avanzar en el establecimiento de una democracia cada vez más sólida. Para que todos formemos parte de las decisiones colectivas necesitamos de mecanismos idóneos y de normas de vanguardia, quizá esa sea la verdadera reforma electoral que se requiere.

*Magistrada del Tribunal Electoral del Estado de Michoacán