Hablando de panistas y traiciones

«La Grilla en Rosa» de Fabio  -versión cortita para grillar de volada-

Raúl Paz. Recuerde el nombre de este infame, que en los diccionarios aparecerá como sinónimo de las palabras «convenenciero» y «vendido».

Este dizque panista apenas hace unos días estaba que echaba madres contra la militarización que impone el mesías inepto. Puso en redes sociales sus mensajes contra ésta, con fotos y toda la cosa. Pero, ayer martes, que aparece de la manita de la rana violada que dice dirigir el partido oficial, Mario Delgado: no sólo chaqueteó a los panistas previo a votarse la militarización en el Senado, sino que hasta puesto le dieron. Sólo faltó que le incluyeran galletitas, café y frigobar en el paquete «Comprapendejos» de Morena.

Raulito tiene una cola muy delicadita que le pisen: pasa que desde su puesto de senador, hizo lo que pudo para que a su hermanito Ricardo lo cubriera el manto de la impunidad tras ser el principal sospechoso de la muerte de una infortunada que era su novia, una contadora de nombre Marilyn de Fátima Mena Irigoyen, quien apareció pendiendo de una soga, pero con marcas de estrangulamiento en el cuello.

Raulito protegió a Ricardito y la Fiscalía de Yucatán (¡mare!) se hizo la occisa con la investigación del asesinato, que no suicidio, de la mujer. Las ventajas de tener un hermanito picudo en la administración federal.

Casos de compra de consciencias ha habido muchos en este sexenio, pero sin duda el del infame Raulín rebasa a todos en descaro y cinismo. Y todo porque el mesías quiere a fuerzas apuntalar su columna bífida militares-narco para mantenerse en el poder más allá de lo que queda de este desastroso sexenio.

A Morena todavía no le dan los números para modificar la Constitución a modo de lo que exige el inepto, para el que no hay división de poderes y manda a sus sirvientas a que le hagan la chamba de imponer su voluntad, rómpase la ley que se rompa, faltaba más.

Más vale que los senadores de oposición resistan y no tengan antecedentes tan vergonzosos como el del vendido yucateco.

México está de por medio. Tiempo de patriotas o de infames.

LA NUEVA «DIFAMACIÓN»

Este miércoles, la tartamuda de incapacidades diferentes dijo en su sección de comedia involuntaria y de insulto que el que se diga que el Iluminado se ve mal de salud y que debe saberse qué diablos le pasa es «difamación».

Vámonos a la definición: «Difamación es el acto de comunicar una acusación hacia otra persona que puede causar un daño en el honor, dignidad o reputación de quien se acusa; siempre que no esté fundamentada en pruebas fehacientes». Eso describe lo que hace la tartamuda en sus ridículos semanales. Preguntar por la salud del mandatario de un país no lo es.

Además de ácido fólico, ya denle un diccionario a la Vilchismosa, por fa.

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