Destruyen armas de fuego

  • En total fueron destruidas mil 274 armas, entre pistolas y revólveres, así como fusiles, escopetas y rifles

    Entrega 78 arma de fuego, como parte del programa de depuración de indicios, en apego a las disposiciones del Código Nacional de Procedimientos Penales

Morelia, Michoacán, a 24 de agosto de 2022.- Como parte de las acciones interinstitucionales para mantener la paz y garantizar condiciones de vida digna a las y los michoacanos, la Fiscalía General del Estado de Michoacán (FGE) participó este día en la “Ceremonia de Destrucción de Armamento Decomisado y Puesto a Disposición de la SEDENA” realizada en las instalaciones de la 21/a Zona Militar, en Morelia.

Al asistir a este evento, el Fiscal General, Adrián López Solís, refrendó el compromiso de trabajar de manera conjunta con las distintas autoridades, con la finalidad de fortalecer estrategias que permitan abatir la impunidad y reducir los indicies de violencia en el estado, de ahí que destacó la relevancia de este evento.

En el marco de esta ceremonia encabezada por el General de Brigada Diplomado de Estado Mayor Francisco Javier Zubia González, Comandante de la 21/a Zona Militar y Carlos Torres Piña, secretario de Gobierno, en representación del gobernador, Alfredo Ramírez Bedolla, reiteró que la institución a su cargo no desistirá en el cumplimiento de su función sustantiva, por lo que agradeció el acompañamiento brindado por las distintas instancias, para este cometido.

En total, fueron destruidas mil 274 armas de fuego; 698 armas cortas, como pistolas y revólveres; y 576 armas largas, como fusiles AK-47 y AR-15, escopetas y rifles de diversos calibres, así como 68 mil 286 cartuchos y 2 mil 393 cargadores de diferentes calibres.

De estas armas, 78 armas (41 largas y 37 cortas) fueron entregadas por la Fiscalía General del Estado, como parte del programa de depuración de indicios y en apego a las disposiciones del Código Nacional de Procedimientos Penales.

Cabe destacar que la destrucción de estas armas se realizó bajo un estricto proceso en el que fueron inspeccionadas, desorganizadas y cortadas, para dar certeza y confianza de que, tras ser decomisadas, se procedió a su destrucción, perdiendo plenamente las características y particularidades para las cuales se crearon.