Se hablará sobre los escritores que iniciaron la poesía moderna mexicana

01 de junio de 2015 (Maya Comunicación/Círculo Digital)  Paseo por la poesía mexicana es un ciclo organizado por la Coordinación Nacional de Literatura del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) dedicado a realizar un recorrido cronológico por la poesía de nuestro país, desde la época prehispánica, pasando por el primer movimiento de independencia literaria en América Latina, el modernismo, hasta el siglo XX.

 

Los poetas Luigi Amara, Julio Trujillo y Josué Ramírez entablarán un dialogo en el que compartirán sus visiones sobre los inicios de la poesía moderna mexicana, el domingo 31 de mayo al mediodía en el patio principal del Centro Cultural del México Contemporáneo, ubicado enLeandro Valle 20, Centro Histórico, Ciudad de México.
En el país, la poesía moderna abarca el periodo de 1890 a 1910. Fue un movimiento que se caracterizó por una rebeldía creativa dotada de una profunda renovación estética del lenguaje. Amado Nervo, Manuel Gutiérrez Nájera, Salvador Díaz Mirón y Enrique González Martínez, entre otros, son algunos de los escritores más destacados de esta época.

 

El ciclo Paseo por la poesía mexicana estará dedicado en esta ocasión a realizar una antología de la poesía moderna, teniendo como figuras principales a Ramón López Velarde, José Juan Tablada, Renato Leduc y Alfonso Reyes, autores que lograron llegar a los puntos más altos de la literatura mexicana.

Alfonso Reyes, conocido como el regiomontano universal, fue un destacado poeta, ensayista, narrador, diplomático, humanista y especialista de la cultura helénica; José Juan Tablada, uno de los poetas principales de la vanguardia literaria, además de diplomático y periodista; Renato Leduc es conocido por su labor como periodista, novelista y poeta, y Ramón López Velarde es considerado uno de los mejores poetas nacionales, como lo expresó públicamente Julio Trujillo, participante en esta sesión: “Prefiero recordar a Ramón López Velarde, quien escribió su obra poética de espaldas a la calle y que, no obstante, capturó brillantemente, de una manera oblicua, honesta y nítida, los días de nuestra Revolución”.