Reunir toda la poesía es como repasar tu vida ante los ojos de alguien: Francisco Segovia

10 de junio de 2015 (Maya Comunicación/Círculo Digital)  Como un repaso de su vida, calificó el poeta Francisco Segovia su más reciente libro titulado Aire común (Poesía reunida 1994-2011), editado por la Dirección General de Publicaciones (DGP) del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes dentro de la colección Práctica Mortal.

 

“Fue una experiencia, reunir toda la poesía es como repasar tu vida ante los ojos de alguien”, señaló el autor, quien agregó que en este volumen el lector encontrará “un montón de poemas que ha escrito un señor a lo largo de su vida” y la evolución estilística de su escritura.

 

En entrevista con el Conaculta, destacó que si bien “creo que se nota que soy siempre el mismo, no hay cambios muy radicales, pero sí hay; no hay revoluciones, pero sí evolución” y es que el libro reúne poemas de siete libros: El aire habitado, Fin de fiesta,Sequía, Bosque, Ley natural, Elegía y Partidas.

 

En esta selección de poemas el lector podrá conocer los intereses de Francisco Segovia, ya que su obra aborda la vida, el agua, la lluvia, las estrellas. “Me gusta mirar la naturaleza, soy un poeta más de la naturaleza que urbano, quizá porque me gusta esa especie de impunidad de la mirada. Es como ir al cine, te gusta la actriz y la puedes mirar salvajemente sin que nadie te diga nada, es una mirada impune; mirar a los otros seres humanos no puede ser impune, más que si están representados, en cambio miramos impunemente a la naturaleza”.

 

Más allá de ensalzar a la naturaleza a manera panfletaria para repensar nuestra relación con ella, Francisco Segovia señaló que la toma tal cual, “a veces es violenta, a veces es maravillosa, la naturaleza no se va a regir por ninguna moral”.

 

Por otro lado, destacó la importancia del poeta que, dijo, da testimonio de su época, al igual que el novelista, aunque se trata de testimonios formal y conceptualmente distintos, ya que en la poesía, por ejemplo, “la sociedad aparece pero no se describe”.

 

Sobre la situación actual de la poesía, destacó que faltan lectores a pesar que hay grandes poetas. “Hay unos chavos ahora extraordinarios, se hace mucha poesía en México y se hace muy buena poesía y es una pena que los lectores no correspondan”, sin embargo, aseguró que los poetas “estamos acostumbrados a que no vamos a ganar dinero y seguimos escribiendo, aunque hay unos cuantos traidores que se pasan de la poesía a la novela para ganar dinero”.

 

Para Francisco Segovia escribir sí es una necesidad. “Es decir, no me muero si no escribo poemas, pero consideraría que mi vida se vería muy empobrecida si un día dejara de escribir poemas y no digo que no vaya a ocurrir, he visto a mucha gente que le ocurre”, pero si uno sigue escribiendo después de los 30 años, prácticamente “ya es juego legal”.

 

Muchos de sus libros el poeta los ha podido escribir con el apoyo de las becas del Sistema Nacional de Creadores del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca), las cuales ha recibido en varias ocasiones. “Cuando dicen que la poesía no paga, yo digo cómo que no, no se venden los libros, no se leen mucho, pero tengo una beca para escribir poemas, eso es milagroso, eso no existe en ningún otro país del mundo, en ese sentido yo vivo agradecido”.

 

Y es que, además, el Sistema Nacional de Creadores le ha permitido fungir como tutor del programa Jóvenes Creadores, el cual ha sido una gran experiencia, pues le permitió adentrarse en el panorama de los artistas emergentes, donde encontró jóvenes muy talentosos, promoviendo así “un contacto entre los jóvenes y los viejos, a quienes aprecio mucho”.

 

Francisco Segovia es un autor productivo, pues además de Aire común sacará otro libro titulado Agua, un largo poema contrario al desierto que, dijo, hay en su poesía reunida y prepara otro “hecho de pedazos sobre la violencia”, tema que ya aparece en los últimos poemas de su más reciente publicación, donde “empieza a notarse el país en que vivimos, hay violencia, hay balazos, poquitos, pero hay”.

 

También publicará un volumen de ensayos sobre lengua y poesía que llevará el título de Marmita, nombre del caldero de las brujas de los druidas. “Es un libro donde extraigo pedazos de mi cuaderno de apuntes, hay una sección de ensayos formales ya desarrollados, para mostrar que todos estos apuntes cuajan en un ensayo”.

 

Mientras tanto, ya se encuentra a la venta Aire común (Poesía reunida 1994-2011) donde el lector, a lo largo de más de 800 páginas, podrá adentrarse y hacer un recorrido por la obra de Francisco Segovia.