Plan frontera sur obliga a migrantes a convertirse en “balseros”

Luis Rodríguez

México, DF a 15 de junio, 2015 (Noticias México/Círculo Digital).- El Plan Frontera Sur instrumentado desde hace un año por el gobierno mexicano so pretexto de evitar la migración de menores hacia Estados Unidos y garantizar la seguridad de los migrantes centroamericanos en su cruce por México ha provocado mayores riesgos para quienes buscan el “sueño americano” ya que las rutas son más peligrosas, expuestos a caminos de terracería y a bandas de delincuentes y una nueva modalidad: “los balseros centroamericanos”.

 

“Se han creado al menos 11 nuevas rutas hacia Estados Unidos ante el endurecimiento de la política migratoria de México a raíz del Plan Frontera Sur, que se ha convertido en un mayor número de agentes migratorios y federales que están al acecho de los migrantes que antes viajaban en el tren llamado La Bestia”, dijo el padre Alejandro Solalinde, director del Albergue “Hermanos del Camino” de Ixtepec, Oaxaca.

Comentó a The Exodo que ahora los  migrantes centroamericanos, sobre todo hondureños, salvadoreños y guatemaltecos, aunque también sudamericanos y caribeños, se están desplazando por zonas más peligrosas, zonas serranas, selváticas, cruzando cerros y laderas, incluso por vía marítima, con todos los riesgos que ello implica y más expuestos a accidentes y al crimen.

 

Carlos Bartolo Solís, director de la casa del migrante Hogar de la Misericordia, en Arriaga, Chiapas, advirtió que otro efecto del plan Frontera Sur es el incremento de los sobornos para permitir el paso de migrantes: “La corrupción es más grande y el coyote cobra más.»Una ruta en la que hemos visto gran actividad en meses recientes, es la del mar. Los migrantes vienen de Puerto Chiapas, llegan a Paredón, en el municipio de Tonalá, luego toman lanchas a Salina Cruz, Oaxaca, y de ahí siguen por carretera». Sostuvo que esta ruta le cuesta a los migrantes 250 dólares y comenzó a ser mencionada en enero por quienes llegaban al albergue de Arriaga.

 

De acuerdo con el diario hondureño “La Prensa” muchos migrantes de esa nación ya  no suben a “La Bestia” que es una aventura que ha dejado muertos o lisiados a miles, “y ahora lo hacen caminando hasta sangrar de los pies o bien pagan más para irse por la ruta de moda: cruzar Chiapas en balsas o lanchas, según lo que se pueda pagar. Esta es la ruta marítima de la costa del Pacífico”.

Un informe del Relator de las Organizaciones Unidas sobre los Derechos de los Migrantes, destaca que población migrante en tránsito por México anual es de aproximadamente 400 mil personas. En su mayoría se trata de hondureños.

“Los migrantes ahora evaden las garitas migratorias que se han instalado en Chiapas y toman como ruta alterna subirse a lanchas que recorren la parte costera del Pacífico chiapaneco, saliendo de Puerto Madero en Chiapas para llegar a Salinas Cruz, Oaxaca”, señaló la periodista hondureña, Xiomara Orellana.

Las nuevas rutas que buscan para llegar Los migrantes tratan de llegar a Estados Unidos bordeando el océano Pacífico en balsas, a pie por brechas entre cerros o escondidos en camiones de carga, taxis y autobuses

Cada semana  “La Bestia” parte de Arriaga, Chiapas, pero ya no son muchos los migrantes que deciden subirse a la Bestia. De centenares de centroamericanos que antes abordaban el tren de carga, ahora apenas unos 30 se lanzan a la aventura.

Cruzan el municipio de Juchitán, Oaxaca, y en este lugar muchos se bajan; saben que los operativos están en los siguientes puntos. La mayoría decide seguir a pie por el camino.

Otros migrantes que tienen más dinero costean el viaje por mar. Toman frágiles balsas para bordear la costa del océano Pacífico, que es la nueva ruta alterna, pero ese viaje les cuesta 250 dólares, con todos los riesgos que ello implica.

Algunas de estas balsas zarpan del puerto de Ocós en San Marcos, Guatemala, y realizan escalas en pueblos costeros de los municipios de Mazatán, Acapetahua y Tonalá, Chiapas, en México.

De allí siguen por el golfo de Tehuantepec, sin alejarse mucho de la costa, hasta el puerto de Salina Cruz, en Oaxaca.

Alberto Donis Rodríguez, coordinador del Albergue Hermanos en el Camino, indicó que ante los nuevos peligros por el recrudecimiento de controles migratorios y redadas, sumado al acecho de grupos criminales, ahora las nuevas rutas incluyen  cruzar el sur de México por mar.

La estación del tren en Arriaga, Chiapas ahora es un pueblo fantasma. El Plan Frontera Sur en el discurso cumplió su cometido. El lomo de metal de “La Bestia” ya no lleva cientos de migrantes en cada travesía, apenas de 20 a 30 centroamericanos se atreven a subirse.

Los pocos pasajeros apenas cruzan el municipio de Juchitán, Oaxaca de inmediato se bajan. Saben que adelante están los puntos de control migratorio por lo que deciden seguir a pie, caminar hasta 100 kilómetros por cerros, laderas y selvas.

Rubén Figueroa, vocero del Movimiento Migrante Mesoamericano, comentó que para impedir que los centroamericanos lleguen a la frontera con Estados Unidos, el gobierno mexicano reforzó desde julio de 2014 los retenes y las operaciones sorpresivas en las vías del tren en Tabasco, Oaxaca, Chiapas y Veracruz.

 

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