Ismael Rodríguez, el gran narrador de México en el cine

04 de junio de 2015 (Maya Comunicación/Círculo Digital) Sencillo, talentoso, intenso, loco y visionario son algunos de los calificativos que mereció ayer  el  desaparecido cineasta Ismael Rodríguez, en un retrato sobre su vida y su personalidad descrito en diversas participaciones hechas por Ismael Rodríguez hijo, la actriz Irma Dorantes,  el presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Rafael Tovar y de Teresa, y mediante una ficticia y “utópica” entrevista proyectada ayer en la sala 8 de la Cineteca Nacional, en la que el periodista Ricardo Rocha hace preguntas clave al cineasta, que él contesta.

 

En este fresco se revivieron anécdotas como la filmación de la primera escena que dirigió Ismael Rodríguez para el cine, su primer encuentro con Pedro Infante, sus inicios como sonidista y guionista al lado de sus hermanos, así como su descubrimiento de Evita Muñoz Chachita, como una talentosa y joven actriz del cine nacional.

 

De la “utópica” entrevista hecha por Ricardo Rocha (proyección editada por el actual director general de la Cineteca Nacional, Alejandro Pelayo, para una serie que se realizó originalmente en 1993), se desprende el siguiente comentario de Ismael Rodríguez: “En el cine muchas veces no son los guionistas sino esos personajes, creíbles, humanos e interesantes los que escriben una película”.

 

Como parte del homenaje y la inauguración del ciclo en honor del productor mexicano, que se llevará a cabo hasta el 13 de junio, Rafael Tovar y de Teresa develó, junto con familiares de Ismael Rodríguez y miembros emblemáticos de la comunidad cinematográfica, la placa con la que oficialmente la Sala 8 de la Cineteca Nacional llevará el nombre del cineasta.

 

Más adelante, en los lobbies de las salas 1 y 2 del complejo cinematográfico del Conaculta, se inauguró la exposición Cámara ¡Acción! Ismael Rodríguez: una vida en el cine, y en la Sala 9 se proyectó la cinta Dos tipos de cuidado.

 

Ante la presencia de las actrices Irma Dorantes y María Victoria, el titular del Conaculta reconoció la trayectoria de Ismael Rodríguez como uno de los pilares de la cinematografía mexicana y afirmó que su imaginación y su talento llevaron a la pantalla películas que son ya una amalgama de lo que es nuestra cultura y la vida social de México.

 

“Fue un hombre que comprendió profundamente el momento que vivía México y que entendió lo que había que plasmar en el cine. Nos hemos formado con sus personajes, con sus historias y con milagros fílmicos como haber juntado en una película a Jorge Negrete y Pedro Infante o recrear a tres personajes distintos en Los tres huastecos, una proeza técnica no sólo para México sino para el mundo”, dijo el presidente del Conaculta.

 

Por su parte, la actriz Irma Dorantes, viuda de Pedro Infante,  recordó a Ismael Rodríguez como un director que supo tocar con su sensibilidad y talento los sentimientos del pueblo mexicano.

 

“Sus películas se estrenaban en aquellos grandes cines de antaño, con hasta mil 200 butacas, donde permanecían durante semanas con tres funciones diarias. Él fue un creador y buscador de grandes estrellas, y encontró a su diamante en Pedro Infante, de quien fue su padre artístico”.

 

Irma Dorantes recordó que Ismael Rodríguez convirtió a Pedro Infante en el nieto más sinvergüenza de Sara García, en el mexicano más querido conTizoc y también lo hizo cantar las canciones de Manuel Esperón al oído de todas las mujeres.

 

“Ismael fue un director que trascendió a su tiempo y que nos mostró nuestra identidad a través del cine. Él creaba y transmitía, y Pedro captaba y convertía en realidad el sueño de los dos», afirmó la actriz al recordar a su esposo y al director con el que trabajó en varias películas.

 

En tanto, Ismael Rodríguez hijo agradeció a nombre de su familia la edición del libro Memorias, de la Dirección General de Publicaciones, que reúne las voces de toda una época a través de la entrevista que le hizo a su padre el crítico cinematográfico Gustavo García.

 

“Quiero agradecer a todos los que han querido a mi padre y han mantenido vivo su legado, pero sobre todo que esta Sala 8 de la Cineteca Nacional, se convierta en la casa cinematográfica para recordarlo”, concluyó Ismael Rodríguez hijo.