Firman pacto de civilidad siete partidos, Morena y PAN ausentes

Ciudad de México, 8 de mayo 2015 (Círculo Digital).- El Instituto Electoral del Distrito Federal y siete partidos políticos contendientes en el proceso electoral 2015 para la elección de diputaciones locales y jefaturas delegacionales firmaron el Acuerdo de Civilidad y Compromiso.

Con la ausencia de los líderes del Partido Acción Nacional (PAN) capitalino, Mauricio Tabe, y de los dirigentes nacionales de Morena, Martí Batres, y de Movimiento Ciudadano, Dante Delgado, el consejero presidente del IEDF, Mario Velázquez Miranda, explicó que se busca que los comicios se desarrollen en paz y con equidad, transparencia y legalidad.

Explicó que este pacto responde a una exigencia social y a un deber como actores políticos se tiene con la ciudadanía del Distrito Federal.

Advirtió a los actores políticos que “el órgano electoral es una institución sólida y no titubeará ni cederá a ninguna clase de presión para preservar las condiciones de equidad en la contienda”.

Sostuvo que “será firme en la aplicación de las normas, procedimientos y lineamientos que permitan identificar en forma clara y suficiente todas aquellas conductas respecto a las que se ha demostrado plenamente que no se ajustan a la ley”.

Velázquez Miranda indicó que no puede ser ignorada la inconformidad y el desencanto de la sociedad con algunas instituciones esenciales para la democracia.

Suscribir ese documento, dijo, no es sólo una manifestación de buenas intenciones, ni es por parte de esta autoridad un recordatorio con respecto a los deberes de conducta que como partidos políticos la ley impone además a los dirigentes y militantes.

Aclaró que “queremos ir más allá de eso, queremos suscribir un compromiso ético ante la ciudadanía en torno a las responsabilidades compartidas respecto a la seguridad, la paz, la estabilidad y el orden para la preservación del Estado de Derecho en el proceso electoral.

Indicó que el momento histórico por el cual atraviesa el país es complejo, ya que los mecanismos diseñados para el desarrollo de los procesos democráticos por medio de los que se genera la voluntad colectiva de la nación y se distribuye el poder público, se topan con diversas dificultades para su adecuado desarrollo.

Lo cual, agregó, ha generado incertidumbre en el electorado en algunos aspectos, particularmente respecto de la forma de expresar por la vía pacífica el pluralismo de la sociedad capitalina y resolver los conflictos sociales.

Por lo tanto, enfatizó, las respuestas que como autoridades y partidos políticos demos a la coyuntura actual, no puede ser una más de las que ya se han ofrecido, ante los sentimientos de desconfianza que amenazan con generar un menoscabo en la legitimidad misma del proceso electoral.

Ante esa situación, dijo, se exige adoptar en las más amplias medidas las posibilidades de que la ley confiere acciones contundentes contra las prácticas viciadas de las que se han dado cuenta últimamente a partir de las quejas que han llegado al IEDF.

El pacto es un compromiso ético que se asume e implica la renuncia de los involucrados a cualquier influencia indebida en el electorado, a no basar sus estrategias de campaña en argumentos en los que se aprovechen las deficiencias de la norma para justificar la obtención de ventajas indebidas, cometer o provocar actos de violencia.

Afirmó que el acuerdo de civilidad conlleva el deber de asumir por propia convicción y con total sinceridad, un compromiso que requiere la imposición de límites de cara a la ley y la ciudadanía para no anteponer los intereses políticos y personales propios, por legítimos que sean, al bien superior de la comunidad y de la democracia.

Todo ello, prosiguió, conlleva la preservación del valor supremo de las campañas, la equidad en aras de la credibilidad pública de partidos, candidatos e instituciones, honrando el deber de observar un respeto al libre ejercicio del voto y un voto informado.

El consejero presidente aseguró que los integrantes del IEDF actuarán con rectitud, honorabilidad, imparcialidad y transparencia, conscientes de que sus decisiones dependen en buena medida en restaurar el menoscabo que ha sufrido la confianza social en las campañas.

Asimismo, el fortalecimiento de la integridad electoral que debe imperar en todas las etapas y respecto a todos los actores involucrados en los comicios.

“Nuestro deber principal es respetar y asegurar con autonomía e independencia el respeto a las leyes que rigen en la materia”, expuso.

El fin es que los habitantes del Distrito Federal “tengan la certeza de que sabemos la importancia que nuestro trabajo tiene para la sociedad, a ella nos debemos, ante ella seremos responsables de nuestros actos y por ella trabajaremos para asegurar que los resultados del 7 de junio reflejen la auténtica voluntad de los votantes”, puntualizó. (Notimex)