En el Munal, concierto compartido de voz, piano y cellos

04 de junio de 2015 (Maya Comunicación/Círculo Digital) En el marco del XXXVII Foro Internacional de Música Nueva Manuel Enríquez, la mezzosoprano Rebeca Samaniego, acompañada al piano por Gabriela Pérez Acosta, y el Ensamble Cello Alterno, compartirán el escenario en la sesión del sábado 6 de junio a las 12:00 horas en el Salón de Recepciones del Museo Nacional de Arte.

 

Se trata de un concierto compartido en el que el dueto Samaniego-Pérez Acosta hará el estreno en México de canciones de Erwin Schulhoff, György Ligeti y Paul Hindemith, mientras que el Ensamble Cello Alterno hará dos estrenos mundiales, uno de Maureen Reyes Lavastida y otro de Charles Halka, y un estreno en México de David Vayo.

 

“Será una magnífica oportunidad para escuchar dos interesantes propuestas. La primera, del Ensamble Cello Alterno conformado por dos chelistas y una pianista, todos ellos de gran calidad, dada su amplia experiencia”, manifestó la mezzosoprano Rebeca Samaniego.

 

Al Ensamble Cello Alterno lo integran Iracema de Andrade y Edgardo Espinosa (violonchelos) y Edith Ruiz (piano), ellos ofrecerán al público el estreno en México de Wings, de David Vayo (1957), y los estrenos absolutos de Scherzo, de Maureen Reyes Lavastida (1986), y Catharsis, de Charles Halka (1982).

 

En la segunda parte del concierto compartido, Samaniego interpretará el estreno en México de Cinco canciones del alemán Erwin Schulhoff. Se trata de “canciones prohibidas” –surgidas de poemas escritos por el propio compositor–, con tonos complejos, llenos de emociones humanas muy profundas, dolorosas, algunas con esperanza, sin dejar de lado la visión del sufrimiento, según expresó la cantante.

 

Respecto de la música, comentó que estas cinco piezas de Schulhoff logran sonoridades interesantes, muy modernas para la época en que fueron creadas. “Aun cuando la partitura fue muy difícil de lograr, lo hicimos muy bien; son canciones de la postguerra, en un alemán confuso que dificultó su traducción; son reflejos de almas que gimen o preguntan, de indiferencia y resignación, con toques impresionistas, algo raro en un compositor alemán”, opinó Samaniego.

 

Le seguirá, también de estreno nacional, Harom Weöres-dal, de György Ligeti una serie de canciones mucho más modernas y sencillas escritas en 1923, con un corte muy húngaro, y con textos cortos, sencillos y divertidos como: “la luna baila sin camisa”, “la princesa posee unos cacareos fuertes por dentro”, letras sin mayor complicación, consideró la cantante.

 

El último estreno en México –informó Samaniego– será un ciclo de ocho canciones, Lieder Op. 18, de Paul Hindemith, creadas en 1922 en alemán, muy bien estructuradas y bien escritas, pero muy difíciles de interpretar y de tocar.

 

“El trabajo previo para llegar a este concierto ha sido arduo –expresó Rebeca Samaniego–, por los constantes cambios de tiempo y de ritmo. En concreto, son estrenos en México de canciones muy difíciles, no de reciente creación, por lo que ponerla en voz ha sido difícil y complejo”.

 

Las canciones tienen una estética moderna, pero se puede notar la exploración de los recursos vocales, con un corte clásico, porque las canciones tienen una forma clara, un principio, desarrollo y final, y no tienen muchas acotaciones de hacer ruido con la voz o cosas habladas que actualmente es normal. No obstante, será una experiencia memorable para el público, concluyó la artista.

 

El XXXVII Foro Internacional de Música Nueva Manuel Enríquez es organizado por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).