Difunden museos comunitarios su riqueza durante encuentro en el Museo de los Ferrocarrileros

En los barrios de la Ciudad de México existen museos pequeños y poco conocidos, que en su interior preservan el gran patrimonio de las comunidades y de la Ciudad. Así se planteó el domingo pasado durante el 4° Encuentro de Museos Comunitarios CDMX, que se llevó a cabo en el Museo de los Ferrocarrileros, con la asistencia de representantes de más de 20 recintos de este tipo.

Con el apoyo de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México (SCCDMX), el encuentro tuvo como fin plantear la importancia de los museos comunitarios, revalorar sus acervos y difundir su riqueza cultural entre los habitantes de la capital del país.

Al inaugurar el encuentro, Salvador Zarco, director del espacio ferrocarrilero, donde se conservan varios objetos como una locomotora, dio la bienvenida a los representantes de los 22 museos comunitarios que hay en la Ciudad.

“Nos da mucho gusto tenerlos aquí. Participamos en el tercer encuentro y fue impresionante conocer la riqueza cultural de estos museos, sobre todo los que están al sur de la ciudad, porque son poseedores de tesoros muy importantes, conservan la cultura y tradición de sus pueblos originarios, donde todavía se habla el náhuatl y se respeta la tierra”, subrayó Zarco.

Antes de arrancar la jornada cultural, que comenzó a las 10:00 y terminó pasadas las 18:00 horas, la organizadora del encuentro, Verónica Müller, expresó su agradecimiento a las autoridades del Gobierno de la Ciudad de México por permitir que en el Museo de los Ferrocarrileros se difundiera la labor de los museos comunitarios.

“Tenemos la necesidad de mostrar las riquezas de un barrio, de una colonia, y para esto están los museos comunitarios, que son pequeños pero están hechos con mucha pasión y amor, a veces por una sola persona o por una colectividad interesadas en preservar las tradiciones”, enfatizó Müller, conocida como La Dama de los Museos.

Con una danza prehispánica iniciaron las actividades de este encuentro calificado por el cronista Edgar Anaya Rodríguez como “una gran fiesta de museos pequeños”. La primera ponencia estuvo a cargo del también escritor, quien invitó al público a conocer las maravillas de estos espacios que, en su mayoría, están al aire libre y albergan objetos prehispánicos, artesanías, costumbres o sucesos históricos.

“En Cuajimalpa hay cuatro de estos museos; por ejemplo, el de Emiliano Zapata, donde el caudillo ratificó el Plan de Ayala; o el de Miguel Hidalgo y Costilla, donde el cura y su Ejército Insurgente durmieron dos noches antes de tomar la ciudad, pero al final decidieron replegarse; ambos museos joyas que conservan varios documentos”, comentó Anaya.

A lo largo de la jornada, los representantes de los museos comunitarios platicaron sobre los tesoros locales, despertando el interés entre el público que acudió al encuentro y entre quienes iban a visitar el Museo de los Ferrocarrileros y se encontraron con esta actividad.

“Es muy importante que se dé a conocer este tipo de museos. A mí me llamó la atención uno que está en Tláhuac (el Museo Vivo Lago de los Reyes Aztecas), porque tiene chinampas. También el del Fuego Nuevo, en Iztapalapa, donde hay una pirámide; iré a visitarlos”, señaló en entrevista Remedios Solís, quien en compañía de su esposo se quedó por varias horas.

Así como Remedios, el público disfrutó del encuentro donde hubo bailes folclóricos, teatro, música electrónica prehispánica, trova y conferencias impartidas por cronistas e historiadores, entre ellos Enrique Ortiz (conocido como Tlatoani Cuauhtémoc 151) y Roberto Velázquez.

La diversidad de los museos comunitarios es un reflejo de la localidad donde se ubican. A excepción de Iztacalco, estos espacios se encuentran en todas las delegaciones y más de la mitad de ellos, en las zonas patrimoniales de Xochimilco, Tláhuac y Milpa Alta.

Entre los museos comunitarios de la Ciudad de México también están el del Peñón de los Baños, localizado en la Delegación Venustiano Carranza; el de San Miguel Teotongo y el Centro Comunitario Culhuacán, ambos en Iztapalapa; el Regional de Tláhuac; el Sitio Arqueológico de Xochimilco e Isla de las Muñecas, ambos en Xochimilco; así como el Regional Altepepialcalli, Tradiciones de Tlacotenco y Vestigios de la Vida, los tres en Milpa Alta.

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