Denuncian a trabajadora del IMSS ante CEDH por obstruir atención médica de urgencia a menor de edad

Por obstruir la atención médica a la que tiene derecho cualquier ser humano y más si se trata de una urgencia a un menor de edad, la señora María de Lourdes Rivera se quejó ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) en contra de una trabajadora del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de la clínica número 75 que se ubica en la Avenida Camelinas quien el pasado 20 de febrero se encontraba en la recepción poniendo más trabas a los derechohabientes que haciendo su trabajo.

Muy molesta por el trato déspota recibido por la empleada quien supo se llama Norma Guizar, la señora Lourdes acudió a este espacio informativo a hacer una denuncia pública pues señaló que la vida de su hijo estuvo en riesgo todo, por que la trabajadora se encontraba «en sus 15 minutos de comida» mientras el menor de edad traía una herida considerable en la parte trasera de la cabeza y se le negaba la atención médica «por que no traía el carnet de citas».

Durante el relato de la madre de familia, explicó que el pasado viernes 20 de febrero su hijo de tan solo 3 años de edad, se cayó sufriendo una herida en la parte trasera de la cabeza con sangrado abundante por lo que de inmediato lo llevó al área de urgencias del IMSS en la clínica 75 pero en la recepción no se encontraba nadie por lo que pidió al vigilante, dado la gravedad de la lesión, que le permitiera ingresar pero ya estando adentro, la enfermera que la recibió le indicó que «primero tenía que pasar a que le tomaran los datos generales en recepción y después podrían atender al niño».

Sin embargo, en la recepción no se encontraba nadie y preguntando de manera insistente, salió la empleada en mención y comenzó el martirio ya que de manera prepotente, le dijo que si no podía esperarse unos minutos en lo que terminaban sus 15 minutos de comida mientras reclamaba a los demás empleados por haber dejado entrar a la mamá para que atendieran al menor y luego proceder a decirle a la señora Lourdes que metería una queja al sindicato del IMSS para que le quitaran el seguro a su esposo «por el mal trato que le daba».

La señora llorando y con la impotencia a cuestas, se dirigió a la dirección de la clínica donde luego de esperar a que se tranquilizara, le dijeron que ya la iban a atender en la ventanilla pero al regresar, nuevamente las trabas de que no traía el carnet, que le hacía falta la hoja de vigencia y que esperara su turno para que le tomaran los datos pero ella insistía con la trabajadora que atendieran al niño y después le entregaría los documentos mientras que el menor se encontraba somnoliento y había que hablarle fuerte para que no se durmiera por la falta de atención médica de que era objeto.

Tras unos minutos de espera que a la señora Lourdes le parecieron horas, por fin pasaron al menor a suturar la la herida y más tarde el doctor le entregó la orden para que le procedieran a tomarle una placa del cráneo pero al llegar con el radiólogo, este le indicó que por lo grave de la herida ameritaba más bien una tomografía la cual le tomaron al niño pero al entregarle el disco al médico, éste señaló que esa no era la orden que él había dado y a regañadientes revisó la tomografía donde descartó fractura de cráneo.

Sin que nadie quisiera darle el nombre de la persona que había obstruido la atención medica a su hijo, la señora lo consiguió por otro lado y ya con el nombre de la trabajadora, acudió a la CEDH para denunciar la situación que fue recibida mediante el oficio 27/2015 además de acudir con el Delegado del IMSS Román Acosta Rosales (quien sigue pensando que las medicinas en la clínica 75 se surten en 45 minutos) a quien le entregó un escrito el 24 de febrero con el relato de lo que sucedió y el 25 del mismo mes, el delegado le indicó que el caso ya estaba en el área jurídica.

Sin embargo, el martes 10 de marzo acudió al área jurídica a ver cómo iba su caso y grande fue su sorpresa cuando le dijeron que el expediente no se encontraba ahí, que tal vez estaba traspapelado el documento por lo que tendría que entregar una nueva copia de la queja.

Por último y luego de entregar por segunda vez el expediente, ahora la mamá del niño solo espera a que le llamen del área jurídica para que le indiquen en qué etapa va la denuncia a la espera de que haya una sanción ejemplar a la trabajadora que puso en riesgo la vida de su hijo por la falta de tacto para atender a los derechohabientes.

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