Artistas visuales analizan las características y función del performance

31 de mayo 2015 (Maya Comunicación/Círculo Digital) “Entre lo que vemos y decimos, digamos y callemos, entre lo que se sueña o se olvida el performance es, sucede, es real y se disipa”, expuso el artista visual César Martínez al participar en la mesa redonda El performance hoy: Transgresión / activismo / espectáculo…realizada dentro del Encuentro Internacional Poética de la Acción. Performance, teatralidad, cuerpo y memoria, organizado por el Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información Teatral Rodolfo Usigli (Citru) del INBA.

 

El creativo, quien estudió Artes Plásticas en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda, participó junto con el investigador Antonio Prieto y los artistas Pilar Villeda y Víctor Martínez en la mesa redonda en la que se habló sobre las características del performance, y sus cambios con el paso del tiempo.

 

César Martínez comentó que el performance va y viene entre lo que es y no es. “Teje espejos y los despeja, siembra dudas en sus espectadores y por ello se cosechan frutos  en las miradas. El performance es situación desechable y por tanto sustentable”, aseguró.

 

El doctor en Arte e Investigación por la Universidad de Castilla La Mancha, en España, dijo que en el performance el cuerpo es el motor principal. “Son muchos los artistas que ante la presión y la injusticia para hacer sentir, pensar y despertar a una sociedad emplean la fragilidad del cuerpo como espacio y tiempo de creación, así como un modo de protesta recurrente, concebido como un pasaje que va del interior al exterior”.

 

También comentó que el performance introduce, incorpora, anima, propone, plantea, gesticula, crea afectos y plantea un porvenir, y que su indefinición de ser una práctica que no acepta límites a desbordado los campos: “Hoy todo es performance: un shampoo, una llanta, un rito étnico, un teatrero hace performance, sobre todo si prescinde de guión, de director o de un actor”.

 

Indicó que al performance se le recuerda en los años noventa como “conceptual” y que el actual ya no lo es tanto. “El performance hoy está lleno de disfraces, maquillaje, tremendismo ritualizado en personajes clichés que busca crear una imagen que se parece más a las fotos de moda, donde las modelos aparecen con los más estrambóticos vestuarios que provoquen nuestro extrañamiento”.

 

El egresado de La ENPEG La Esmeralda comentó que actualmente el arte ha pasado de ser vanguardia y resistencia; que quizá el performance aún reside en la posibilidad de reunir a la gente en torno al cuerpo, mismo que no se puede definir totalmente porque es una práctica que varía de persona a persona.

 

Al tomar la palabra, Pilar Villeda comentó que el performance es arte-acción, lo que incluye una serie de prácticas que aunque heterogénea se puede dividir en tipologías más o menos identificables con los que se podría ver qué tan espectacular, activista o transgresor puede ser.

 

Para la artista, “el performance es transgresor, espectacular y activista sólo en contextos y situaciones particulares. Algo que en un contexto es un mero espectáculo, en otro contexto se vuelve algo que puede generar una ruptura importante, incluso tener efectos políticos como el activismo”.

 

Pilar Villeda mencionó que el que aún se pregunte qué es el performance, es porque se tiene la necesidad de fijar subconvenciones a fin de determinar su especificidad y así garantizar espacios institucionales académicos.

 

El Encuentro Internacional Poética de la Acción. Performance, teatralidad, cuerpo y memoria, concluyó en el Centro Nacional de las Artes el viernes 29 de mayo con la realización de acciones de Rojo Córdova, Luis Orozco, Nadia Granados, Paola Paz Yee, Xandra Ibarra, Niña Yhared, Colectivo Hydra y Guillermo Gómez-Peña,  y un concierto de clausura a cargo de La Internacional Sonora Balkanera.